UNA FIGURA QUE PRESTIGIA EL CARNAVAL  
Simplemente... ¡Canela!

 

 

 
Es una figura emblemática del carnaval, dueño de un carisma inigualable, una personalidad avasallante que lo traspone más de cualquier estrato social. Venerado por sus hinchas, amado por el público y respetado por los carnavaleros. Una figura que tiene brillo propio y al que nadie puede parecérsele. Julio Sosa o “Canela”- como a alguien se le ocurrió por el color de su piel-, apodo que el abrazó para consagrarse como una de los míticos personajes que aún conserva el carnaval.

 

De su vida, de sus inicios en la noche montevideana, de su niñez y complicada adolescencia, donde pasó penurias, su vinculación con los grandes «monstruos» que ya no están en carnaval y hasta de su vida en plena dictadura, son solo algunas de las cosas que  Canela nos cuenta en este reportaje, que se transformó en una larga y disfrutable charla.

-¿De donde sos? ¿cómo llegaste a la gran ciudad? ¿cómo fue es etapa de la niñez?

Soy de Nico Pérez, departamento de Florida y estoy orgulloso de donde nací pero me vine a los seis años a Montevideo. Realmente tuve una vida bastante dura junto a 16 hermanos; no era sencillo parar la olla en casa. Vos mirabas la mesa y te dabas cuenta que tenias que salir a la calle. Por eso tuve que vender diarios, pastillas, lustrar zapatos, andar colgado en los ómnibus, en los trenes..así que me  g a n é  el peso desde muy niño, me rebusqué como pude, pero fue muy dura la calle conmigo...

...Hasta que llegó el golpe de suerte o visto de otra manera la oportunidad de crecer...

- Si, parece que un día Salvador Granata valoró algo de este negrito, que en aquel entonces tenía un físico privilegiado y comencé a trabajar en cabaret. Era menor de edad y con 16 años enfrenté a orden público, a la Policía... pero era como un escape para mí porque estaba buscando el pan de otra manera; la vida me estaba dando la posibilidad de ganarme el pan de otra manera, de hacer una carrera ya que no podía estudiar, porque en mi casa no había dinero. Así que me propuse salir adelante...

-¿Y como llegaste al carnaval?

-Siempre digo que llegué a l carnaval por accidente, porque genuinamente soy artista del cabaret, de la noche. Un día la gloriosa “Negra” Jonhson y Carlos Albín “Pirulo” me comentan de la posibilidad de hacer carnaval. Inmediatamente dije que no porque no me daba el horario, porque ensayábamos a las tres de la tarde y trabajábamos toda la noche hasta el otro día a las seis de la mañana. Pero teníamos eso de saber como era, porque llevaba tanta gente , cual era el misterio. Entonces cansados y todo decidimos salir por un año. Salimos en La Candombera de los hermanos Molina, en la Unión. Comencé a hacer amigos, me gustó toda esa magia que había en el entorno al carnaval. Ya en 1954 salí como primer bailarín en Fantasía Negra, y al año siguiente soy el coreógrafo, saliendo con “Pirulo”, “La Negra” Jonhson, los hermanos Jiménez, Pedro Ferreira, Hugo Alberto Batlle... es decir las grandes figuras de la época.

-Muchas de las cuales ya no están...

-Reconozco que cada día que pasa me siento más solo, porque tantos amigos como tuve hoy ya no están. Amigos de los que me siento muy orgulloso por haber compartido momentos inolvidables -y también de los otros-, hoy pasan a ser fantasmas de febrero...se me fueron Zulú, se me fue Pirulo, Marta (Gularte), Rosa Luna, hace poco Lágrima y otros tantos utileros, bailarines, tamborileros, etc. con los que comcompartimos muchos carnavales. Es como que cargo a todas esas figuras arriba mío, como que ya estoy a la espera con las valijas prontas. Y mirá que tengo amigos nuevos, que me quieren, me aprecian, me miman. Pero te confieso: extraño a aquellos que se fueron y eso hace sentirme muy solo.

-¿Te considerás una persona respetada por los colegas?

- Si, así como te dije que tuve muchos amigos que ya no están entre nosotros, hay una infinidad de amigos con los que comparto escenarios. Mirá te doy un ejemplo. “Cachila” Silva es como mi hermano, un gurí que vi criarse y que quiero muchisimo. Pero así como soy amigo en la vida, arriba de un escenario o en las llamadas lo combato con mis armas. Y así con el resto de los colegas siempre en un plano de respeto y de sana competencia. Por suerte todos los directores de las comparsas me quieren y yo por supuesto respeto mucho a todos...

-Pasaste por gobiernos de partidos tradicionales, viviste todo el proceso de la dictadura, la vuelta a la democracia, la asunción de un gobierno de izquierda y sin embargo, superaste todas esas etapas sin ponerte una “chapa” determinada...

-Lo que pasa es que me ubique siempre en mi lugar. Durante la dictadura no ocupe el mejor lugar pero yo soy una persona que no me caso con nadie. O sea que no utilizo un divisa determinada siempre en la cabeza. Si tuve que votar al Partido Colorado porque fue bueno, lo voté, si tuve que hacerlo por el blanco porque me pareció lo mejor lo hice y hoy voté al Frente Amplio porque creo en lo que propone. Los tiempos van cambiando y soy un ciudadano que tiene las ganas de votar y ayudar al partido que sea cuando veo que tiene la razón de hacer algo bueno. Hoy me pareció mejor el Frente Amplio y quizás no lo voté tanto por mi, para vivir mejor porque aun no tengo ni siquiera una jubilación. O sea que soy o sigo siendo una persona de lucha. Así que en ideología no fui muy «casadero». Hoy tengo un amor y mañana otro , voto a los hombres y a los Partidos que me parecen que están bien.

-Explicame cual es la razón que cuando desfilás o te subís a un escenario la gente se vuelve loca contigo...

-Sabés que es algo inexplicable,no tiene mucho sentido porque si de pronto ves que los veteranos todavía se enervan a mi paso, bueno diría que me conocen que siguieron mi carrera , que me vieron crecer artísticamente. Pero lo extraño es el fervor de la juventud conmigo. Los niños me ven pasar y se me cuelgan del cuello... en realidad no le encuentro explicación... Los jóvenes me ven por las calle y me gritan,siento el cariño de la gente. Y eso me llega, me emociona mucho por eso diría que todo es un poco raro.

-¿Tenés miedo que la gente en algún momento se olvide de Canela?

-No, de ninguna manera porque la gente me ha dado mucho siempre. Sé que tenía muchos amigos en aquella época de la que te refería hace un rato y se que los tengo ahora. Pero lo que no sabía era que eran tan buenos. Y mira que de pronto suena raro que alguien hable bien de la gente en esta época pero considero que la gente sigue siendo buena.

-¿Incluso la que está inmersa en el carnaval?

-Si claro. Pero sabés que pasa, que no considero mala a la gente sino que creo que hay gente sin oportunidades en la vida y a veces les queda un rencor. Creo que si les dieran oportunidades no estarían tan llenos de odios, de revanchismos ni nada de eso. Y sucede como a cada país, si le dieras la oportunidad de ser iguales vivirían en paz, como por ejemplo en Irak o todos esos lugares... si les hubieran dado la tranquilidad y la paz creo no habría lugar para lo que esta pasando ahora.

-El candombe, el carnaval, la cultura afro ¿te ha dado el lugar que te corresponde o ha habido discriminación?

-Jamás me sentí discriminado por la raza negra y no hay que olvidar que soy de madre negra y padre blanco o sea que soy mulato por lo que me siento muy cómodo en ambas. Cuando se habla de racismo hay que saber muy bien a que apuntamos. Hace poco en una nota televisiva que compartimos con el diputado Ortuño el hablo de racismo en nuestro país. Y yo le dije «mire diputado, que usted está en el Parlamento por los votos mayoritarios de la gente de raza blanca ya que tuvo pocos de los negros. O sea que la mentalidad de los uruguayos está cambiando. Y si quedan esos focos de xenofobia son pocos. Pero para nada me sentí discriminado por la raza negra, sin embargo digo que si fui discriminado por mi homosexualidad.

-Y eso te acarreó inconvenientes en tu carrera...

-Mi vida fue una desgracia, ya desde los 13 años cuando comencé a darme cuenta y confieso que sufrí muchisimo por ser como soy. Hoy sin embargo veo que los jóvenes homosexuales, travestis, lesbianas, salen a la calle y propagan su condición sin problemas, hay libertad y no existe discriminación de ningún tipo. Si en aquel tiempo hacíamos lo mismo íbamos a la cárcel o nos agarraban en un «son de chico piano y repique » y nos rascábamos los ojos de lejos de las piñas que recibíamos. Todo se hacia solapadamente...así que se ha avanzado muchisimo en ese aspecto

-Pero vos sobrepasaste esa etapa y hoy te respetan y veneran más allá de tu orientación sexual...

-Si, pero me considero una persona inteligente para saber llevar la homosexualidad. Desde muy joven aprendí a tener ciertos cuidados si hacías debías hacerlo bien, si demostrás homosexualidad demostrala bien pero no ridiculices porque eso es lo que lleva a la contrariedad de todos. Hay que demostrar inteligencia por encima de todo porque la homosexualidad está inserta en el mundo y no es un invento uruguayo. En el mundo hay excelentes maquilladores, peinadores, bailarines, intelectuales, etc., que son homosexuales, pero cada uno ocupa el lugar que le corresponde. El que hizo o hace el ridículo forma parte del circo. Así que creo que he actuado con inteligencia porque hoy niños, adolescentes y grandes vienen a darme un beso o un abrazo sin verguenza y por el contrario con mucho cariño.

-Si tuvieras que autodefinirte en forma breve...

-Y...es difícil. Pero si tuviera que tomar una decisión repentina diría que soy un luchador, que no miro los éxitos... los tengo de costado pero siempre estoy mirando para adelante. Mi vida es trabajar y trabajar y así es cómo me siento feliz

 

 

El porque de su apodo

“Yo fui un fenómeno en el año ´49 porque salía semidesnudo pero había un físico privilegiado, hermoso, bien trabajado...en ese momento yo me llamaba “Tabú”. Cuando Agustín Lara me ve en el Teatro 18 de julio, voy a hacer una suplantación del bailarín mexicano Alario que por una enfermedad media rara lo sacan del país. Yo fui a suplantarlo y salí semidesnudo haciendo el tema piel Canela. Cuando me vio este hombre me preguntó mi nombre y yo no sabia ni quien era, en mi ignorancia no supe que ese hombre era nada mas ni nada menos que Agustín Lara, el creador de “Granada”, “María Bonita” el hombre de la gran María Félix. Ahí el me bautizó con el apodo de «Canela » y como me gustó lo adopté para siempre.  (Hay que tener en cuenta que en muchos lugares aparece escrito Kanela con K, y de hecho la comparsa de Julio Sosa alguna vez se llamó Kanela y su Barakutanga)