Desfile de Llamadas

 Durante la década de 1950, era tan notorio el fervor po pular de que gozaban las Llamadas que se formaban espontáneamente, razón por la que las autoridades municipales del momento, programaron un espectáculo que denominaron Desfile de Llamadas. En puridad , el nombre adecuado hubiera sido Desfile de Comparsas o de Sociedades de Negros. El carnaval montevideano, de gran brillo por entonces, necesitaba un broche consagratorio.

El primer Desfile oficial se realizó en febrero de  1956, con señalado éxito, siguiendo un recorrido completo por los barrios Sur y Palermo, los típicos reductos del candombe. En 1978, poco antes de la demolición del conventillo Medio Mundo, y el barrio Reus al Sur, el desfile se hizo por la Avenida 18 de Julio, pero en 1984, luego del advenimiento de la democracia, volvió a su escenario natural.

A partir de entonces el desfile de Llamadas, espectáculo pleno de ritmo, luz y color, se ha constituido en nía máxima fiesta del carnaval montevideano y una de sus principales atracciones.

La Asociación Social y Cultural Uruguay (A.C.S.U.) por intermedio de su secretario general, el pintor Ruben D. Galloza, propuso salvaguardar la rica tradición fol-clórica del negro. A semejanza de lo que sucede en Venezuela, Brasil, Colombia, Panamá Cuba y otros países caribeños, donde se valora la herencia africana y se la enriquece con un ballet folklórico y estudios adecuados, 'planteó jerarquizar los festejos tradicionales del negro, separándolo de los espectáculos del Carnaval.

La propuesta era revivir los candombes de siglos anteriores, en especial las fíes-tas del 6 de enero, el Día de los Reyes Magos, a través de unas Fiestas Negras en el Sur , una semana para recrear las auténticas danzas, con un calendario de actividades que comenzaría el 24 de diciembre y terminaría el Día de Reyes. La semana se coronaría con dos grandes fiestas: una en el conventillo Medio Mundo, y otra en Ansina. En cada uno de esos escenarios se realizarían competencias de comparsas, de bailarines, de vestuarios, de personajes tradicionales (Mamas Viejas, grami Meros, escoberos, etc.)

El proyecto fue presentado ante la Comisión Municipal de Fiestas , que era por entonces la oficina rectora de los espectáculos y festejos de la ciudad, integrada , entre otros, por Juan Sarachaga, Enrique Pombo, José María Natal. Leandro Pereyra, y Osear Larraura. Este último, de raza negra, concurría en su carácter de Presidente de A.C.S.U., por lo que fue el encargado de presentar la idea.

La Comisión, con criterio festivo aunque sin respeto por la tradición, optó por una solución contraria: volvió a meter, más fuertemente aún, al folklore negro dentro del carnaval.

Y programó un desfile de Llamadas, que pasó a constituirse en el acontecimiento más importante del Carnaval montevideano, a tal punto que en los últimos desfiles son más de treinta las comparsas que desfilan sumándose grupos del interior.

 

Tomado del Libro «Los Candombes de Reyes» - Las Llamadas, de Tomas Olivera Chirimini y Joan Antonio Várese

 

 

El primer desfile de llamadas Se realizó en 1956 y tuvo como ganadora a la comparsa «Fantasía Negra» que supero a «Morenada» y a «Guerreros Africanos». La comparsa de Ansina volvió a triunfar en los dos años siguientes.