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“Nací el 21 de
agosto de 1959, en el seno de una familia de murgueros. Durante
la niñez viví rodeado de poesías, trajes de arlequines, pierrots
y colombinas; así se fue gestando mi sueño de que algún día
podría vestirme de arlequín, subirme a un camión y con la luna
en la mirada ir alumbrando madrugadas.
Desde ese
entonces ya tenía varios referentes: Mi padre, César Alanis, “El
Pelo”, director responsable de la murga La Soberana, de quien
rescaté la disciplina y el conocimiento de organización; de mi
madre, Gladys Álvarez, obtuve el conocimiento del diseño, de la
belleza, del amor y el esfuerzo que se pone cuando se realiza un
vestuario.
De mis tíos:
Con José Milton Alanís, “Pepe Veneno”, descubrí el mundo de la
poesía y la dirección escénica; con Luis Francisco, “Peter”, el
arte del bien decir, de cómo interpretar la palabra y los
sueños; de Darwin, “Pistola”, recogí la capacidad para saber
encarar un diálogo comercial.
Todo este clan familiar, junto a un cúmulo inmenso de murgueros,
hizo de ese botija soñador un adolescente preparado para encarar
el desafío que tanto anhelaba. Así, debuté en carnaval en 1976,
en la murga Momolandia –como fundador-, saliendo además en 1977.
Contaba con 17 años... Luego de la desaparición física de mi
padre, pasé a ser director responsable de la murga. Desde
entonces –y antes aún-, siempre me acompaña mi otra pasión: El
dibujo y la pintura.Desarrollé diseños de vestuarios y
sombreros, maquillajes y escenografías para diversos conjuntos,
entre ellos: Momolandia, La Soberana, La Bohemia, Araca la Cana,
Murgamérica, Reina de la Teja, Patos Crónicos, Patos Cabreros,
Línea Maginot, La Gran Muñeca, La Nueva Ola, Nuevos
Saltimbanquis, Nueva Milonga, Plebeyos del Paso de la Arena, La
Bolilla que Faltaba, La Soñada, Amantes al Engrudo, Asaltantes
con Patente, Los Tamberitos, y Espantapájaros de Medianoche. En
el carnaval de las promesas he participado en la revista
Monzonadas y los parodistas Los Gummys.Nuevamente en carnaval,
del 81 al 88, en Momolandia. En el invierno del 86 participo en
la obra teatral “Paca montevideana infiel y conquistadora”, con
el grupo de Teatro del Centro, bajo la dirección de Sergio
Otermin. La pieza permanece un año en cartel. Con esta obra, en
la que participan también actores de la talla de Sara Otermin,
Alberto Sobrino, Adhemar Rubbo, Nelson Spagnolo y Eugenio Zaresi,
realizo una gira por el Interior del país, con los auspicios del
MEC.
De 1987 a 1991
fui director responsable y componente de La Soberana; en el 92
integré los Plebeyos del Paso de la Arena. Paralelamente me
dediqué a la ambientación de pubs y boliches, y a la decoración
de locales comerciales. Realizo murales y participo en la
ambientación escénica de los espectáculos del músico Emmil
Montgommery, como el show del Planetario, la gran fiesta de fin
de año en las escalinatas del Palacio Legislativo, o en el Museo
Carlos Paez Vilaró, en Punta del Este. Trabajo con el equipo de
Abraxas producciones, en la ambientación de espectáculos con
Mercedes Sosa, en la Rural del Prado; Xuxa, y Caetano Veloso, en
el Cine Plaza; “Lido de París”, en el Palacio Peñarol; los
Fabulosos Cadillacs, Antonio Gades –con Bodas de Sangre-, y
Serrat, también en el Palacio Peñarol; Lito Vitale, en el Plaza
Hotel y Les Luthiers, en el Teatro Solís.
Retomo el carnaval en el 97, junto al mayor mito
del carnaval: Rómulo Pirri, el “Tito Pastrana”, con su Nueva
Milonga. En el 98, junto a los parodistas Espantapájaros de
Medianoche; en 2001, otra vez con Plebeyos... A partir de ese
momento, comienzo con este proyecto de pintura que ahora se hace
realidad, intentando rescatar en imágenes nuestra identidad, las
raíces que nos hacen saber de dónde venimos y hacia dónde
vamos... en este carnaval más largo del mundo, este teatro
popular que alberga en sus tablas, los grandes talentos de ayer
y de hoy.
Tal vez, estas imágenes, en silencio pero con todos sus colores
y recuerdos, piden, como un coro de gorriones esquineros, que
los que hoy hacen oídos sordos a los que deberían ser
patrimonios de nuestro país... oídos sordos a tanta magia, a
tanto talento y a tanta cultura, de una vez ¡presten atención!”
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